El sector de la construcción tiene un impacto estructural en la economía y el clima:
El verdadero desafío es sistémico:
Reducción de residuos no valorizados y mejora en la calidad de los flujos reciclables.
Mayor previsibilidad, reducción de costes de disposición y generación de oportunidades industriales.
Profesionalización del sector, alineación con políticas públicas y fortalecimiento de la competitividad industrial.
La transición del sector de la construcción hacia la circularidad no se logrará con declaraciones de intención.